ruta panamerikana

Ushuaia (Argentina) – Prudhoe Bay en Alaska (E.E.U.U)

Adiós suramérica

Parece que aun fue ayer cuando salí de Ushuaia y hoy que lo pienso estoy en la frontera norte de Colombia; a punto de coger un barco que me lleve por unas islas paradisiacas del pacífico hasta Panamá.

Han sido casi 10 meses por américa del sur;

  • 23 noches en Argentina
  • 127 noches en Chile
  • 25 noches en Bolivia
  • 73 noches en Perú
  • 27 noches en Ecuador
  • 39 noches en Colombia

Quiero agradecer a tod@s los que me han ayudado en este trayecto por estos magníficos países de los que me llevo un magnífico recuerdo.

Si ya me parecía feo y asqueroso el término “sudaka” que empleamos peyorativamente en España para referirnos a la gente de esta parte del continente americano, ahora me parece tan injusto que no me puedo reprimir cuando lo escucho. Quizás sea porque me considero un sudaka mas.

No puedo olvidar la tremenda generosidad que recibí tras el tsunami del 27 de febrero en Chile de este año por parte de mis hermanos chilenos.
Gracias en especial a la empresa de bicicletas Oxford, a Petoto, a Carolina, a Udo y a Marcos. Y también a los que desde España colaborasteis mandándome dinero y ánimos.

El viaje continua y ahora toca Centro América.

Filed under: amigos, argentina, Bolivia, chile, colombia, ecuador, perú

el chaltén

Pues llegamos hasta el Chaltén no sin antes haber sufrido, disfrutado y vivido muchas experiencias.
Por fin conseguí salir del Calafate tras haber tenido que volver porque tuve un problema con un radio de mi bicicleta. En la primera salida, el sábado 9 de enero, y cuando había recorrido 50 km, me di cuenta de que un radio de la rueda trasera se me había roto. Un radio de la parte derecha de la rueda, de los que están del lado del cassete (de los piñones). El sueco loco tenía las herramientas para quitar el cassete y sustituir el radio roto, pero no teníamos la técnica. Así que en lugar de aflojar, estábamos aprentándolo. Después de varios intentos y de romper una de sus herramientas sin ningún resultado y de comprobar que en 500 km hacia adelante no había ninguna tienda de bicicletas, decidí con mucha tristeza desandar los 50 km y volverme hasta el Calafate donde había visto una tienda de bicis.
Ese par de días que estuve en el camping “los dos pinos” pasaron esperando noticias de la tienda de bicis, comiendo pasteles en una panadería acojonante “don luis”, donde tienen una respostería que ya quisieran muchas pastelerías de mi españa (los vigilantes es una especia de croissant alargado que son la hostia, y no os exagero si os digo que me he comido por lo menos 10 al día).
Allí también conocí a Rafael, un hombre de nueva york muy simpático que lleva los años con una alegría que ya quisiera para mi. Y me volvío a pasar; ya en Puerto Natales, en la nochevieja conocí a un chico al que le gustaban también los chicos.
Debía ser el único gay de todo la ciudad. De hecho me recordaba a la serie de “little britain”, al personaje del único gay de la ciudad. Pues me tocó a mi. ;-)
Por lo que se ve estoy gustando mucho a los hombres. Con Rafael pasó lo mismo. Pero con un simple … me gustan las mujeres que le constesté, continuó la amistad y sólo la amistad. He de reconocer que me gusta gustar, ya sea a hombres y a mujeres. Cada uno en su cama hace lo que quiere.
El lunes 11 de enero y con el radio cambiado, volví a salir con destino a el chaltén. Los primeros 30 km, que ya me había hecho y que sabía que tendría el viento a mi favor fueron mágicos. Con un par de pedaladas que daba me ponía a 40 km hora.
Pero como todo lo bueno se acabó cuando hice el giro hacia el chaltén. Otra vez el viento infernal me estaba dando en la cara. Sólo pude hacer 20 km bajo unas condiciones horrorosas. Tan es así que no me hizo falta hacer autostop. Un boliviano (gracias bolivia) con su hijo, se puso a mi altura y me preguntó …. te subo?. Yo le dije … a donde vas ?
En estas condiciones de viento creerme cuando os digo que es peligroso viajar en bicicleta porque las ráfagas de viento te zarandean como a una bolsa de plástico.
Le dije que si me podía acercar hasta un camping que estaba a mitad de camino entre el calafate y el chaltén y me dijo que si. ;-)
Así que me planté en el camping a medía mañana con todo el día para mi. En este camping que se llama “luz divina” tienen un cafetera express y una respostería muy fina. Además es el único lugar en 200 km para tomar algo protegido del viento. Está muy cerca del rió Leona y las vistas son preciosas.
Estuve hablando de todo un poquito con 3 hombres que allí estaban; de la vida, de españa, de chamanes, del tiempo, de filosofía etc.
Y una cosa llamó a la otra y cuando se marcharon, el chico que lo lleva, Adrian me dijo que si me iba a la cocina a fumar. Como en todo, en la paraguaya también hay clases y creerme que el porrito que allí me fumé me supo a gloria bendita.
Con el buen rollo, empezamos a hablar y así estuvimos un buen rato hasta que me alojé en una cabaña que por 30 pesos y con cama sirvió de refugio para aquella noche. Después de varias semanas durmiendo en tienda de campaña, imáginaros lo bien que se duerme sobre unos muelles. Ese día me hize un siesta de impresión y cuando me levanté, me dió a tiempo a cocinar un arrocito con fuet y otra vez para la cama.
Al día siguiente me levanté muy pronto, a eso de las 6 ya estaba con los ojos abiertos y a las 7 ya tenía las alforjas listas y estaba preparado para desayunar la avena que estoy empezando a disfrutar. Mientras desayunaba y en su cocina me preparé la avena con chocolate y leche en polvo. Antes de marchar, me preguntó si quería fumar …. y yo le dije … pues claro. ;-)
También me dieron pan … muchas gracias y mucha suerte con vuestro joven camping.
El viento por la patagonia es mas flojo a primera hora de la mañana y aquella mañana no había nada, así que imáginaros el disfrute de pedalear por paisajes desérticos, sin coches, con sol y bajo los efectos de la paraguaya…… fueron los 50 km mas placenteros de este viaje hasta el momento. No puedo, porque no se, relatar ni plasmar la alegría que llevaba por dentro, pero ojalá la pudierais sentir vosotros también. Gracias pachamama.
Pero cuando estaba rodeando el lago Viezma para meterme en el Chaltén ya serían las 11, y ayyyy amigo. Sabéis quien estaba allí esperándome ? … el puto viento otra vez. Y todavía mas fuerte que el día anterior. Shit man!!!

Horroroso el no poder pedalear, el retorcerte sobre la bici y no poder superar los 7 km por hora. Además es tan fuerte que no te deja escuchar nada.
No tenía mucha agua, así que los últimos 15 km los tuve que hacer andando y empujando bicicleta hasta el rio Cangrejo. Así que no me tocaba otra que ante la posibilidad de que no me subieran al coche, el buscar agua en el río; en esta zona se puede beber traquilamente el agua de los ríos.
Ya había decidido hacer autostop, pero no pasaba nadie con una pick up. Con todo lo que llevo es el único vehículo que puede cargar con la bici y con las alforjas. Pero a eso de las 7 de la tarde pasaron Francisca y Mauricio, una pareja de argentinos jóvenes que están de vacaciones por la patagonia y me subieron a su pickup hasta el chaltén. Los últimos 80 km los hize con ellos y me dejaron en el camping del Chaltén donde estoy ahora mismo y que se llama el Relincho; 20 pesos la noche.
Pero la verdad que aquí, no encuentro mas que buen rollo entre la gente y ayer por la noche también me invitaron a cenar.
Ayyy labordeta …. si yo tuviera tus contactos ;-), que buen programa se podría hacer!!! Tu y yo lo sabemos amigo Tito ;-)
Es mas, ayer mientras hacía las compras de comida para la siguiente etapa, me tomé un café en una cafetería que está enfrente del único cajero automático de este pueblo y conocí a 2 chicos de buenos aires que también me dieron paraguaya y el buen rollo volvío a surgir.
De hecho, me comentaron que esta noche había una fiesta eléctronica con comida y bebida, así que he decidido el volver a hacer noche en este pueblo y disfrutar un poquito con esta gente.
Mi amigo Carlos, el sueco loco, se queda por aquí haciendo “trecking” con una amiga suya y no volveremos a pedalear juntos. Bueno … quien sabe ?
A él le gusta mucho el hacer trecking y el Chalten es la capital nacional del trecking, está rodeada por montañas y con el Fitz Roy presidiendolo todo. Esta montaña preciosa de 3405 metros de altura y de nieves perennes es un reclamo para todos los escaladores.
Me acuerdo mucho de mis amigos Pepe, Velasco, y de la escalatista malagueña María. Seguro que lo iban a disfrutar. Este pueblo es muy joven, se creó en 1982 por cuestiones políticas y disputas entre Argentina y Chile. Casi todos los negocios aquí están relacionados con la montaña.
La siguiente etapa me llevará hasta el Lago del Desierto, donde me subiré a un ferry para cruzarlo. El único puente que había ha sido borrado por el viento y no queda otra opción que el ferry para comenzar por la carretera Austral chilena, también conocida con la carretera Augusto Pinochet (el antiguo dictador y tirano chileno).
Pero eso será mañana; ahora toca preparar el camino que en unos 3 días me llevará hasta la Villa O’Higgins en Chile. Digo hastaluego argentina y hola Chile.
Sólo puedo decir, porque no se decir otra cosa …. GRACIAS A LA VIDA QUE ME HA DADO TANTO.

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El calafate en argentina

Pues aquí estoy tomando un café en el café-libro Borges y Alvarez, un oasis entre tanta tienda de deportes de aventura en la calle principal del calafate. Buen café, chicas guapas (que por aquí llaman minas), muchos libros, mapas y guías que consultar, conexión wi-fi y el disco de Buenavista Social Club sonando de fondo.

Mañana arranca otra vez el viaje hasta la siguiente ciudad argentina, el Chalten, que está a unos 230 km de aquí.

Esta mañana he comprado la comida que necesitaré para los 3 o 4 días que nos llevará llegar hasta allí. Hasta que lleguemos hasta nuestro destino no habrá sitios donde abastecerse de comida; bueno, esto también puede cambiar porque  el viaje hasta el Chaltén lo haré con “el sueco loco” Carlos con el que he compartido los últimos 4 días de ruta desde que salimos de Puerto Natales en Chile y que entre sus alforjas lleva una caña de pescar con la que pescó un par de truchas que después cenamos en el Cerrito junto con una pareja de alemanes jubilados y el encargado de manterner esa estación de vialidad. Teníamos pensado montar las tiendas de campaña por allí, pero al encargado, cuyo nombre ya no recuerdo nos dejó su habitación, la cocina y el baño para que nos diésemos una ducha. Allí me dejé olvidada la toalla y la herramienta con los cubiertos that´s life ;-)

Esos 3 o 4 días de ruta que nos ha traído hasta la ciudad argentina de el calafate han estado llenos de anécdotas que  son imposibles de poner en este post. De todo el mundo se aprende, y si además van en bicicleta … que os puedo contar.

Sólo un día, en el que recorrimos 100km, el viento estuvo de nuestro lado; una pena que la mitad de ese camino transcurriera por caminos de ripio (caminos de tierra) de la ruta 40 argentina. Esta carretera une de norte a sur todo el país.
La parte que transcurrió por asfalto, se podría decir que volábamos a unas velocidades nunca inferiores a 30 km/hora. Pero esto fue sólo un día, el resto nos tocó luchar contra un viento constante. Con contar que en la tremenda bajada de 10km que nos dejaría en el Calafate hubo momentos en los que no alcanzabamos los 13 km/hora.
En esta tierra patagónica tan inóspita, muchas de las leyes que damos por supuestas no se cumplen; como por ejemplo la de la gravedad, ya que el viento se encarga de desmontar todo lo que encuentra en su camino y por mucho que la pendiente sea pronunciada y sea cuesta abajo, te cuesta un montón avanzar. Ese día sólo pudimos hacer 43 km y nos hicimos couchsurfing en casa de Ana y de su hija Valentina. Allí habían preparado los chicos israelíes esa noche pizza para cenar y nos quedamos hasta las 2 de la noche hablando un poco de todo. Me contó Ana que en un año habían dado alojamiento a 190 personas, que se dice pronto. A nosotros nos tocó dormir en el suelo del comedor y lo hize encantado.

Al día siguiente y como necesitaba estar conectado a internet para que una amiga  me hiciera un gran favor ( ehhh krismur?!?! ) , nos mudamos hasta el camping “los dos pinos” y por 20 pesos por noche tengo la tienda de campaña montada, con derecho a cocina, baño y conexión wi-fi.

A parte del viento, del que no quiero hablar mucho mas porque no se lo merece y no quiero resultar ser muy pesado, recordaré las aventuras con la comida y los múltiples descansos que nos hacíamos para lograr avanzar. En una de las paradas, al sueco loco le dio por beberse el aceite de la lata de atún que llebavamos y resultó que sabía bien; habéis hecho la prueba alguna vez ?

Esta mañana he hecho una foto con toda la comida que llevo para el viaje que espero colgar pronto en algún sitio. Como hay que tratar de que todo sea lo mas ligero posible, leche en polvo, pasta, chorizo, pimentón de la Vera para hacer las mágicas sopas de ajo, zumo, cacao, arroz, avena para el desayuno, etc, etc. Todo esto me ha hecho pensar en colgar en la página una sección con las recetas de las comidas que hago cuando estoy en bicicleta….. ya veréis que bueno. :-)

En los viajes se aprenden muchas cosas, se valoran todas y además se agudiza el ingenio. La próxima estación será el chaltén … ahora en este libro-bar están pinchando al gran mano chao al que tanto quiero y al que tanto canto cuando voy en bicicleta. Nos vemos … donde??? pues donde va a ser … POR LA CARRETERA :-)

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Estancia la Sara

Esta mañana me levanté muy temprano; como aquí en Tierra de Fuego en verano la luz del día empieza a iluminar a eso de las 4 de la mañana casi no se necesita despertador.
Como Willie me había comentado, las mejores horas para evitar luchar contra el viento son de 6 de la mañana a 11 de la mañana, así que le hize caso y a eso de las 5 de la mañana y después de desayunar con él unas tostadas con café con leche emprendí la ruta.
Rodé muy bien sin viento; me lo tomé como algo personal después de haberme tenido que subir en una furgoneta para hacer los últimos 20 km que me trajeron hasta Río Grande.

Por el camino de la RN3 que me llevaría hasta San Sebastian no hubo mucho tráfico; apenas unos cuantos 4×4 y algún camión que me saludaban con sus cláxones cuando se ponían a mi altura. También vi a ese animal que se parece a la llama y al cual pude hacer unas fotos para el recuerdo.

Según se acercaba el medio día, el viento frío empezó otra vez a levantarse y a la altura de la Estancia La Sara me decidí a parar para pedir un poco de yerba de mate y agua para el termo. En esta estancia conocí a Agustín y a sus numerosas y guapas primas. Después de estar un rato con ellos hablando de la vida, me invitaron a comer. Por lo que mas tarde entendí su familia se encargaba de alimentar a los ganaderos que gestionaban las reses de ganado en esta finca.
Me pusieron a la mesa en una enorme sala con otras 4 personas. Gente dura, pero agradable sólo había que mirar la piel quemada por el sol y cicatrizada por el viento del mas joven de ellos. Sopa de carne y lentejas con arroz fue la comida que había ese día; y de postre había arroz con leche.

Después de comer, Agustín junto con sus primas y después de haber pedido permiso al capataz de la estancia me decidí a montar la tienda de campaña (aquí se la llama carpa) junto a la oficina de administración. Lo mas resguardada de un viento que estaba seguro que iba a soplar.

Estos me vieron tan cansado que me dejaron descansar en la tienda a medio día para dormir la siesta. Ahora estoy escribiendo desde la tienda y cuando me conecté a internet subiré este post.

Cuando me he levantado de la siesta, Agustín con otros 2 amigos suyos me estaban esperando para jugar un mini partido en una parcela como cuando yo tenía su edad. Después nos hemos ido a una sala común de recreo para toda la estancia donde hay una mesa de ping-pong y un poll (como llaman aquí al billar).
Poco a poco se han ido acercando los trabajadores que salían de su curro. Muchas preguntas me hicieron sobre España y como les gustaría conocerla. Entablé conversación con un par de ellos que me invitaron a una de las casas que donde descansan cuando no están trabajando. En una pequeña cocina nos hemos juntado alrededor de un fuego unas 10 personas y hemos estado bromeando sobre 1000 cosas. Uno de ellos me ha invitado mañana por la mañana a ver como trasquilan las ovejas. Esta estancia es la mas grande cuadra (aquí una cuadra de animales es un galpón) de ovejas de todo argentina con 70.000 ejemplares. Yo les he dicho que pronto por la mañana pretendía arrancar, pero han insistido en que merece la pena. Ya veremos mañana a que hora me levanto. Buena gente

Para cenar, he pedido un poco de pan en la casa del capataz y me he hecho una sopita de sobre que me ha sabido a gloria. Me ha resultado muy fácil el calentar el agua en mi hornillo nuevo. También cené una lata de paté que me habían regalado los belgas con los que coincidí el día de Río Grande; me ha sabido a gloria bendita y me ha hecho darme cuenta de lo poco que necesitamos para estar bien y como a veces nos complicamos la vida las sociedades supuestamente mas desarrolladas. Cuanto me queda por aprender ;-)

Por hoy ya está bien … ahora son casi las 11:30 y me voy a acostar. Hoy ha sido un buen día.

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Llegada a Ushuaia

Mi llegada a Ushuaia fue según lo previsto.
Gracias a Luis Pinto, un amigo de mi tío Toño que me estaba esperando en el aeropuerto internacional de Zeiza y que me acompañó en una furgoneta-taxi hasta el aeropuerto nacional, las dificultades que me esperaba no tuvieron lugar. Gracias Luis Pinto … a ver cuando nos vemos y hablamos del desgobierno y de las minas bonitas del norte de Argentina.

Las 4 horas de vuelo hasta Ushuaia se sumaron a las 12 del vuelo Madrid Buenos Aires. Pero aun así no pude pegar ojo. Miraba por la ventanilla del avión toda la tierra que mas tarde tendría que recorrer en bicicleta. Ya desde arriba impresiona la magnitud y grandiosidad de estos parajes casi inóspitos.

El aeropuerto de Ushuaia es muy coqueto y pequeño. A las 2 horitas de llegar ya había montado la bicicleta que no había sufrido nada durante el viaje.

Me conecté a internet para ver la dirección de Claudia y de su hijo Tomás que me acogieron como uno mas de la familia en su bonita casa. Una habitación para mi sólo me estaba esperando en el centro de la ciudad. Era mi primera vez haciendo couchsurfing y Claudia al verme me dijo que me traquilizara. Pero que buena y sabia eres Claudia!!!.
Me invitaron a cenar con ellos y para hacer mas especial el viaje, el día de la despedida me regaló un bote de leche condensada. Esa noche me quedé con su hijo Tomás bebiendo mate …. y también me regalo el mate ( recipiente para tomar la hierba de mate ) que llevo en el actualidad y al que me estoy acostumbrando a tomar, eso si … con azúcar que sino me sabe muy amargo.

También en Ushuaia conocí a Christofer, un chico suizo que después de 40.000 km había llegado a su final. El había terminado el viaje que estaba a punto de comenzar para mi. Imaginaros la alegría y el ánimo que da encontra a gente así. Este chico había aprendido castellano durante el viaje. Ojalá me pase a mi lo mismo con el inglés cuando me pase por los estados unidos y por canada.

Una de las preguntas que le hize fue por aspectos relativos a la seguridad en el viaje, y sobre todo en colombia. Me dijo lo que todos … que muy buena gente.

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